ImproLANDS ha cerrado su recorrido europeo con un evento final que condensa dos años de trabajo entre Italia, España, Rumanía y Grecia, utilizando el teatro de improvisación como herramienta para el bienestar y la resiliencia comunitaria en territorios frágiles. El evento final de ImproLANDS se celebró en septiembre, integrado en el MPArt Festival de Larisa, como cierre simbólico del viaje.
IMPROlands en Keramidi y Larisa
Keramidi, en la región de Trikala (Tesalia), sufrió graves inundaciones un año antes de las actividades de IMPROlands, provocando destrucción y la marcha de parte de sus habitantes. SMouTh inició allí un ciclo de encuentros con la recién formada Asociación de Víctimas de las Inundaciones de Keramidi, generando un espacio donde compartir relatos difíciles desde el juego, el cuerpo y la imaginación.
En sus actividades en Keramidi, las personas participantes subrayaron que el arte, el entretenimiento y la actividad grupal les daban fuerza para “recrear lo perdido”, poniendo el foco no sólo en el trauma sino en la capacidad de rehacer comunidad. A partir de ese encuentro se programó un taller abierto en Larisa, “ImproLANDS: Theatrical improvisation and community empowerment”, dentro del Mill of Performing Arts Festival, dirigido a habitantes de Tesalia afectados por las inundaciones u otros desastres.
El evento final de ImproLANDS en el MPArt Festival de Larisa en septiembre reunió a miembros de todas las asociaciones. Participaron artistas de los cuatro países y comunidades locales, con una programación distribuida entre la plaza de Keramidi y la ciudad de Larisa.
- Sábado 20 de septiembre, Keramidi: la plaza del pueblo se convirtió en escenario del taller-participación “It takes a village to walk you home”, co-creado con la Asociación de Víctimas de las Inundaciones y guiado por Emilia Siafarika e Iro Grigoriadou. Durante la tarde y la noche se compartieron historias, se improvisaron escenas y se realizó un recorrido performativo en el que memoria y resiliencia se transformaban en experiencia colectiva.
- Domingo 21 de septiembre, Larisa: en el espacio cultural SYNERGEIO se presentó “Thallo”, una pieza escénica que abría la velada, seguida de la proyección del documental de ImproLANDS y un coloquio con el consorcio internacional, pensado como momento de reflexión y cierre del proceso europeo.
El evento final se planteó como una “celebración colectiva del legado de ImproLANDS”, donde la fragilidad se entiende como punto de partida para la imaginación compartida más que como simple vulnerabilidad.
El proyecto ImproLANDS
ImproLANDS ha sido un proyecto europeo de 22 meses, financiado por Creative Europe, que ha investigado cómo las técnicas de improvisación teatral pueden fortalecer comunidades afectadas por desastres naturales, despoblación y soledad. Cuatro organizaciones culturales hemos trabajado conjuntamente: Accademia 56 (Italia), Las Cosas Que Hacemos (España), Shoshin Theatre Association (Rumanía) y Synergy of Music Theatre – SMouTh (Grecia).
El proyecto se articuló en tres ejes: co-creación artística (laboratorios, formaciones, residencias), implicación comunitaria (trabajo continuado con habitantes de zonas aisladas) y puesta en valor del territorio como espacio vivo y creativo, más allá de la etiqueta de “zona en crisis”. A lo largo del proceso se han desarrollado residencias transnacionales, talleres, presentaciones públicas, materiales audiovisuales y un documental colectivo que recogen este recorrido.
Actividades de cada asociación
A lo largo de los dos años, cada entidad ha dinamizado actividades en su territorio y ha acogido a las demás en residencias itinerantes.
- Accademia 56 (Italia) ha activado laboratorios de improvisación con jóvenes y comunidades locales, utilizando historias reales como punto de partida para la creación escénica y trabajando el vínculo entre identidad, territorio y pertenencia.
- Las Cosas Que Hacemos (España) hemos coordinado una residencia en entorno rural español, centrada en el intercambio de metodologías, el entrenamiento en impro y la creación de materiales que conectan las experiencias de los cuatro países con la realidad de la España interior.
- Shoshin Theatre Association (Rumanía) ha acogido una residencia transnacional en la que se han compartido prácticas físicas, de escucha y juego, y se han testeado formatos participativos que luego se han trasladado al resto de territorios.
- SMouTh (Grecia) ha liderado el trabajo de campo en Tesalia y la integración de ImproLANDS en el Mill of Performing Arts Festival, así como la relación con comunidades afectadas por las inundaciones de 2023 en Keramidi y la ciudad de Larisa.
En todas las paradas, el núcleo ha sido el mismo: talleres de improvisación, laboratorios de creación colectiva, encuentros con habitantes y muestras públicas donde las historias locales se devuelven a la comunidad en forma de escenas, juegos y recorridos performativos.
El rol de Las Cosas Que Hacemos en el cierre
La presencia de Las Cosas Que Hacemos en ImproLANDS se hizo visible en varios niveles:
- En lo artístico, parte de las dinámicas, juegos y formatos trabajados en la residencia española aportados por Fer Molina, Ernesto Zuazo y Edu Moraleda, viajaron a Keramidi y Larisa, integrándose en el dispositivo participativo del evento final.
- En lo comunitario, la experiencia acumulada por la asociación en procesos de improvisación con públicos diversos en España alimentó el enfoque del trabajo con comunidades rurales y afectadas por crisis en el resto de países.
- En lo europeo, Las Cosas Que Hacemos forma parte del consorcio que acompaña el documental y el coloquio final, poniendo en relación lo vivido en la España vaciada con los contextos de Italia, Rumanía y Grecia.
ImproLANDS no se agota en su evento final: deja metodologías de improvisación adaptadas a distintos territorios, vínculos entre asociaciones y comunidades, y materiales que seguirán circulando más allá del marco del programa europeo. Para la Asociación Las Cosas Que Hacemos, este cierre en Keramidi y Larisa no es un punto final, sino un punto de partida para seguir utilizando la impro como herramienta concreta de cuidado y transformación en contextos frágiles.